Te propongo un tiempo

Quiero decirte algo.

Por muchas indirectas que hayas recibido por mi parte, hasta hoy, no he tenido el valor enfrentarme y tirarme a la piscina. Y aquí estoy haciéndolo de la mejor manera que sé.

Nos conocemos de toda una vida, he pasado muchísimo tiempo contigo y si hago un balance de todo puedo decir que los buenos momentos superan a los negativos.

Contigo he disfrutado, me he emocionado, he crecido, me he reído, he llorado y sobre todo, he aprendido de lo bueno y de lo malo. Valoro sobre todas las cosas que me quieras como soy, que hayas permitido que me exprese como he considerado en todo momento, que me mueva a mis anchas y que me hayas querido sin prejuicio alguno.  Me has dejado compartir momentos propios contigo, tener ilusiones, marcarme objetivos e incluso conseguirlos. Todo esto no tiene precio.

Sin embargo, en la medida que he ido creciendo con el paso de los años, me he dado cuenta de que tú te has conformado. O lo que es peor, que te has dejado influenciar por gente que dice estimarte y no es así. Pues tan sólo te han utilizado para crear sus propias perspectivas de ‘la Historia’ y encima, sacando tajada. Lobos con piel de cordero, defensores de ideas diversas te han robado la identidad y lo que es peor, tus valores. Y tú, no has hecho más que hacer oídos sordos a quienes, en masa, a lo largo de los años han creído en ti y han luchado, a cualquier precio,  para que cada día seas mejor.

Ante esto no puedo permanecer impasible, me rindo, no puedo más. Tu estatismo me mata y por eso quiero proponerte que nos demos un tiempo. Tu no eras así, y con tu actitud has hecho que la realidad de los que te rodean se ensombrezca hasta el punto de arrebatarnos la posibilidad de realizarnos, sumidos en el desánimo, porque no vemos predisposición al cambio.

Y sí, te quiero, no lo dudes. No puedo obviar todo lo bueno que he vivido junto a ti. Pero no puedo remar a tu ritmo ante la inmensidad del océano. Necesito apresurarme, necesito seguir creciendo y junto a ti, veo que no puedo, por el momento. No quiero tirarme al vacío, aunque no sé dónde voy a parar ni con quién, pero necesito recapacitar y ver que puedo vivir otra vida. No puedo resignarme a vivir lo que, por ahora, no me motiva. Quiero conocer otras cosas y  hacer que mi vida cobre más sentido. Siento ser tan dura. Pero si me ando con rodeos estoy segura de que mi discurso perderá claridad.

Probablemente después de este paréntesis indefinido que he decidido tomarme, casi sin contar contigo, pero obligada por las circunstancias, me gustaría poder tener un hueco en tu existencia, y quizá tú ya no seas la misma que me dió alegrías, o es posible que sigas como hasta hoy. Pero siempre me quedará la esperanza de que consigas lo que vales, o de comprobar que ahora sí, te has dejado llevar por buenas influencias.

Por eso, aun teniendo razones personales para reprocharte, sugerirte y expresarte mi sentir, no puedo dejar de unirme a quienes durante mucho tiempo te han estado avisando de que no vas por buen camino. Por eso mañana me cito con much@s de l@s que te quieren bien, para que reacciones, para que veas cómo desde fuera, quienes luchamos por ti y para ti, tenemos razones suficientes para concluir que efectivamente no eres quien deseamos, pero por supuesto, no eres lo que deseas.

Volveré y espero encontrarte con lo bueno que he vivido contigo. Mientras tanto, desde la distancia, seguiré amándote, continuaré luchando por ti y apoyaré cualquier cosa que pueda contribuir a tu cambio, superación y progreso .

#YoHagoHuelga. Espero que nos des otra oportunidad. Hasta pronto España.

Una de tantas.

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9 thoughts on “Te propongo un tiempo

  1. Yo soy uno de esos tantos, que como tú, se plantean una vida fuera del lugar en que han nacido y crecido. España no nos propociona un futuro y hay que empezar a buscar lo que aquí nos es negado. Aunque estés muy lejos te puedo decir que si la distancia hace el olvido, ¿cómo te siento hoy conmigo? ESTOY CONTIGO ANA. SIEMPRE.

  2. Lo admito, llevamos poco tiempo juntos para empezar con aquello de los compromisos, de cumplir lo que decimos y todo eso que conllevan las relaciones serias, y más ahora, en los tiempos que corren ¿Quién es el loco que quiere una relación seria? Pero ya sabes que yo siempre he sido un romántico empedernido y me gustan las cosas serias…
    Cuando empecé a tomar conciencia de lo que estábamos viviendo, creí comerme el mundo y fingí que no me interesaba saber, siempre me ha gustado ir de chico duro y rebelde, bien sabias tu que por aquel entonces era un incomprendido adolescente. Fue entonces cuando decidí aprender de ti y cuando me lance a crecer. Me ilusionaste, para que negarlo, me metiste en la cabeza aquellos rollos del capitalismo con sus marcas, su oferta y su demanda y mis pensamientos de pequeño artista, buscaron la mezcla perfecta. SÍ, tú tienes la culpa de que hoy este en cuarto de Publicidad. Y también tienes la culpa de que hoy haya perdido gran parte de mi ilusión. Pero no te culpo, era demasiado joven y me ilusionaba con facilidad.
    Tuve que crecer demasiado rápido, me saturaste de información, te empeñaste en enseñarme cosas como globalización, que si crisis, que si terrorismo ¡ME AGOBIASTE! … y me puse las pilas para tener criterio y debatir contigo. Y aunque tú no lo quieras ver me esforcé, y admito que hable sin saber en más de una ocasión…pero te lo repito lo hice, y hoy por hoy lo hago por estar a tu altura, lo que no quita que me canse. Otros en mi situación te hubiesen pedido un tiempo, que están agobiados, que necesitan dejarlo…yo aguanto no sé muy bien porque, quizá no lo haya pensando en profundidad. O quizá porque no tengo nada mejor que hacer, o quizá porque todo curte, algo me dice que voy a salir fortalecido, iluso de mí. No es que me dé miedo lanzarme al vacio, no soy de esa clase de hombre que necesita agarrarse a un palo para soltar el que ya tiene, no, pero tú también has aguantado lo tuyo, a estas alturas de la película ya te conozco y no me engañas!
    Me das pena y me doy pena. Somos como esas parejas autodestructivas. El tiempo nos hará rodar. Por suerte o por desgracia ya has marcado mi vida y aunque me parezca mentira, yo estoy contribuyendo a la tuya. Ahora mismo lo veo todo muy negro, no sé si es la luz de la habitación y el humo de la cajetilla de tabaco que me he fumado, pero difícil lo veo. Y una vez más, quizá me tomes por tonto, pero seguiré al pie del cañón, cerraré los ojos y te pondré mi mejor sonrisa, me levantare, cogeré el metro y seguiré trabajando por ti. Mi querida y lamentable España.

  3. Me ha gustado mucho, Ana. Y me ha emocionado. Deseo que estés donde estés y con quien estés te vaya muy bien. Pero ante todo, que la decisión de vivir en otros lugares sea libre y objetiva, nunca debería ser impuesta por unas circunstancias como las que estamos viviendo.
    Vive feliz, no te olvides de esta tierra ni de sus gentes, y cuando vengas te recibiremos con un abrazo.

    • Querida Queti, pues sí, estoy porque quiero y porque he tenido la suerte de encontrar una oportunidad. Pero está claro que en España no la tenía. Y eso empuja un poco, la verdad.

      El caso es que sí, estoy contenta de la decisión que he tomado y espero que en España, poco a poco se vaya solucionando la cosa.

      Besos guapa!

  4. Excelente reflexión. En cuanto a lo que mencionas en Twitter de colaborar con nosotros, te aseguramos que ya estás en la lista. Por el momento no podemos permitirnos ese lujo, pero no lo descartamos. Estamos en contacto.

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