Voces de la Generación Perdida III. “Los trabajadores vendieron sus Derechos”, Mauri Robledillo.

Mauri Robledillo, 29 años.

España, por historia reciente, no ha sido un país rico, ni ‘la novena potencia económica mundial’ ni nada por el estilo. Por lo tanto nuestra meta no puede ser intentar volver a la mentira que vivíamos. Es absurdo. Hay que intentar ser un país con los Derechos Sociales garantizados y en donde, aunque el sueldo que recibamos no sea ninguna maravilla y no puedas optar por comprarte un BMW teniéndote que conformar con un SEAT, al menos, sepas que los médicos van a atenderte y a tus hijos se les va a enseñar.

Este joven de Ontiyent estudió Pedagogía. Confiesa no haber tenido elección. “Si hubiese podido elegir hubiera preferido que me saliese un trabajo en España”, aunque dadas las circunstancias “hay que trabajar donde sea y como sea”, matiza. “El problema es esa sensación de irte porque no te queda más remedio. Por mucho que te obliguen a hacer algo que te conviene, sigue siendo una obligación”.

 Y ante la imposibilidad de trabajar en España decidió marcharse a Londres, un destino de los más solicitados por los jóvenes Españoles.  El valenciano ya lleva casi dos meses trabajando.

Cuando Mauri estudiaba, la situación que atravesaba España era un tanto más esperanzadora. “Un poco más de la mitad de los compañeros conseguían trabajos relacionados con la educación y otros preparaban oposiciones. Había bastante optimismo”, relata.

Un periodo en el que, bajo su punto de vista, España contaba con una calidad de vida considerable, ya que “había trabajo y ocio”. Un compendio, según el de Ontinyent, muy atractivo para ciudadanos e inversores.

La subasta. Por Víctor  Rivas Fernández

La subasta. Por Víctor Rivas Fernández

 Y llegó la decadencia

 “Cuando falló lo del trabajo se desmoronó el asunto, apunta Mauri: Menos trabajo = a menos dinero.   | Menos dinero = menos ocio. |  Menos ocio = menor calidad de vida. Es un problema más grave de lo que parece. No puedes pedirle a la gente que ahorre o que no invierta en el ocio por que, de ello depende, en muchos casos su felicidad. Y tampoco puedes pedirle que haga lo contrario, porque entonces parece que estemos animando a la gente a despilfarrar lo poco que tiene. Quizá cuando en los Institutos los profesores impartían Economía lo debían haber orientado, en parte, a prevenir este tipo de encrucijadas”.

Periodistabuscatrezzo: ¿Qué crees que  es lo más grave que está ocurriendo? 

Mauri Robledillo: Creo que el principal problema fue que, como sucede en el célebre capítulo de Los Simpson ‘Última salida hacia Springfield’, los trabajadores vendieron sus derechos. La Sociedad quedó fascinada ante la abrumadora cantidad de dinero que circulaba por el país y prefirió mayor sueldo a más Derechos. Ahora se vuelven a pedir, pero claro, los empresarios dirán: ‘ahí los tenéis, incluidos en esas nóminas de los 90’s’. Hubiese sido mejor tener salarios más bajos pero unas Garantías Sociales a prueba de bombas y catástrofes como esta.

PBA: ¿Tenemos los jóvenes opciones?

MR: Sí. Opciones hay. No estamos hablando de una sociedad postapocalíptica. Son cifras de paro y pobreza  muy altas desde un punto de vista relativo, no absoluto. El problema es que esas opciones ahora mismo van a ser los contratos por debajo del nivel de cualificación, trabajos mal pagados y con facilidad de despido. El problema puede que surja de las condiciones, más que de las opciones.

PBA: ¿Y qué hay de nosotros, esa generación formada que se marcha al extranjero trabajar de cualquier cosa?

MR: Somos una generación formada pero muy poco madura. Es una cosa extraña y difícil de explicar. Por poner un ejemplo, trabajé dando alfabetización y vi faltas de ortografía más sangrantes en los compañeros de facultad que entre mis alumnos que llevaban un año escribiendo. Estamos muy academizados. Parece que tengamos un nivel cultural para desenvolvernos en sitios públicos y luego en  privado podamos comportarnos como gañanes. Cualquier generación anterior hubiese resuelto esto de forma más diligente.

No es que irse al extranjero sea la única opción pero, si no vas a poder trabajar de lo que has estudiado y vas a trabajar ámbitos diferentes al tuyo, como en hostelería o similares, pues casi mejor hacerlo en el extranjero y de paso aprendes un idioma.

PBA: ¿Qué crees que el Gobierno podría plantear para paliar esta situación?

MR: El Gobierno no hará nada. Ni este ni ninguno que pudiese entrar. Esperará a que pase el vendaval y se felicitarán entre ellos. Quien sí que puede hacer algo es la ciudadanía. Blindar el estado de bienestar, nunca fuimos millonarios. Hay que acabar con eso de ver a un empleado con mejor coche que su empresario. Hay que exigir derechos y hacerlos inquebrantables. No hay que caer otra vez en ese error. Y digo esto porque los cantos de sirena volverán.

PBA: ¿Cómo valoras la reacción de la sociedad española ante las medidas de tan distinto cariz adoptadas por el Gobierno?

MR: La sociedad española ha recogido lo que ha sembrado como ya he explicado. Entre otras cosas porque nombró como su salvador a un candidato a la presidencia que dejó claro que sólo iba a salvar a una parte de la sociedad. Casualidad o no, a la élite económica.

Veo un tanto hipócrita, ahora, quejarse por los Derechos cuando la mayoría de la sociedad los cambió por su piso, sus cuatro coches para una familia de cuatro miembros, el apartamento en la playa etc. Quizá a los políticos y empresarios de la época se les olvidó decir entonces “Algún día, y puede que ese día nunca llegue…” Pero ha llegado.

 PBA: ¿Nos hemos esforzado los jóvenes nacidos en la década de los 80 y años posteriores lo suficiente?, ¿Hemos hecho todo lo que hemos podido?

Difícil cuestión. Supongo que en parte era difícil escapar a la atmósfera optimista y la borrachera de bienestar y dinero infinito que se había instalado. Un hecho aparentemente inocente pero  significativo es que antes no se nos preguntaba ‘¿Qué te gustaría ser de mayor?’ si no ‘¿Qué quieres ser de mayor?’, dando por hecho que se iba a conseguir todo.

Anuncios

One thought on “Voces de la Generación Perdida III. “Los trabajadores vendieron sus Derechos”, Mauri Robledillo.

  1. Pingback: Voces de la Generación Perdida III. “Los trabajadores vendieron sus Derechos”, Mauri Robledillo. « … de la Luz y las Mariposas …

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s